Cómo se calcula
La fórmula más usada en iGaming es:
LTV = ARPU mensual promedio × tiempo de vida promedio del jugador (en meses)
El ARPU aquí debe ser neto — calculado sobre el NGR que genera el jugador, no sobre lo apostado. Un ejemplo con números redondos: si un jugador genera en promedio R$ 150 de NGR por mes y permanece activo durante 8 meses antes de dejar de jugar, el LTV de ese jugador es R$ 150 × 8 = R$ 1.200. Multiplicado por la base de jugadores adquiridos en un período, ese número marca el techo de cuánto puede invertir la operación en adquisición sin erosionar el margen.
Una versión más rigurosa descuenta el costo de mantener la cuenta (verificación KYC, soporte, procesamiento de pagos) y aplica una tasa de descuento, pero para decisiones de marketing la fórmula simple suele ser suficiente — el punto que no se puede saltar es usar siempre ingreso neto, nunca lo apostado bruto.
Por qué pocos jugadores concentran el LTV
El LTV solo tiene sentido leído junto al CAC (Costo de Adquisición de Cliente). Una razón LTV:CAC por debajo de 1 significa que la operación pierde dinero con cada jugador adquirido; por encima de 3 suele indicar margen para invertir más agresivamente en adquisición.
En iGaming, sin embargo, el LTV promedio esconde una distribución muy desigual: una minoría de jugadores de alto valor concentra la mayor parte del ingreso, mientras la mayoría genera poco o nada después del primer depósito. Esto significa que el LTV promedio de la base puede ser engañoso — dos operadores con el mismo LTV promedio pueden tener perfiles de riesgo muy distintos, uno dependiente de pocos VIP y otro con ingreso más distribuido. Segmentar el LTV por rango de depósito (casual, recurrente, VIP) permite decisiones de adquisición y retención más precisas que mirar solo el promedio de la base.
¿El rollover y el bono distorsionan el LTV aparente?
Sí, y es uno de los errores más comunes al calcular el LTV. Un jugador que deposita repetidamente para captar bonos de bienvenida o de recarga, cumple el rollover apostando el mínimo requerido y luego retira el saldo, aparece en el reporte bruto como un jugador activo y comprometido — pero el NGR real que genera puede ser cercano a cero, o incluso negativo, porque el costo del bono supera el margen retenido.
Por eso el LTV debe calcularse sobre ingreso post-bono y post-rollover, nunca sobre depósitos o apuestas brutas. Omitir ese ajuste infla artificialmente el LTV proyectado y lleva a pagar de más por una adquisición en relación con lo que el jugador realmente vale.
LTV vs. GGR por jugador
| Perfil de jugador | Depósito promedio/mes | Tiempo de vida promedio | GGR total generado | LTV (ajustado por NGR) |
|---|---|---|---|---|
| Casual | R$ 80 | 2 meses | R$ 40 | R$ 15 |
| Recurrente | R$ 300 | 6 meses | R$ 480 | R$ 320 |
| VIP | R$ 5.000 | 14 meses | R$ 28.000 | R$ 19.600 |
La diferencia entre el GGR total y el LTV refleja justamente los costos de bono, comisiones de afiliados y tarifas de pago que separan el ingreso bruto de lo que la operación realmente captura.